INICIO > Noticias Opinión Pambolera > ¿Hasta cuándo Tigres?

No es que yo tenga una mala percepción de lo que es el Club Tigres, esta es una opinión muy personal,  pero no me puedo quedar callada ante lo que está pasando en el caso “Pulido-Tigres”.

Independientemente de que el señor Pulido es mi paisano (y sin ninguna pena y sentimiento lo digo), como persona que ha sido aficionada toda su vida al futbol, me parece increíble como Tigres es un club que se ensaña con los futbolistas. Si bien Alan Pulido es un futbolista que probablemente no ha sido bien manejado, a comparación de Raúl Jiménez o Diego Reyes que se fueron de la mejor manera posible al extranjero y que hasta tienen las puertas abiertas al Club América cuando quieran regresar, me parece que todo lo que Tigres está haciendo es para truncar la carrera de un futbolista que su único pecado fue querer jugar en el extranjero, y que de no haberlo hecho de esta manera, le hubiera pasado como a Guillermo Ochoa, que tuvo que esperar mucho tiempo para salir de su institución y así poder cumplir su sueño europeo, sueño que, llegó muy tarde y cuando su momento “bomba” ya había pasado.

En el verano antepasado, cuando “Poncho” González y “Pollo» Briseño fueron requeridos por el club, le rogué a Dios para que ninguno de los dos se fuera y siguieran en Atlas. Son futbolistas que personalmente admiro y que como “jóvenes promesas” y “campeones del mundo” siempre se les va a apoyar. Cuando me enteré que “Ponchito” había rechazado la propuesta y se iba a quedar en Atlas, inmediatamente pensé que la carrera de Briseño probablemente podría sufrir un retroceso.

Y no es que yo tenga algo contra Tigres; su afición es de las mejores de México, son “incomparables”, y tienen un muy buen equipo que es también muy competitivo, pero si algo no podemos ignorar, son los jugadores que por diferentes razones han desaparecido. Llegan como las contrataciones bombas, jóvenes mexicanos con un impresionante futuro, que por diferentes causas, ya sea porque “se suben a la nube muy pronto” o porque el técnico “en turno” prefiere jugar con futbolistas extranjeros, dejando en la banca a todos esos delanteros o jugadores mexicanos que prefirieron irse a Tigres para poder crecer en su carrera, Lampros Kontogiannis, Edgar Pacheco, y muchos jugadores más que se han formado en la cantera, pero que no han logrado despegar, como el portero Daniel Vogel o el mismo Jonathan Espericueta, que sigue sin ser titular a pesar de las extraordinarias condiciones que tiene como futbolista.

¿A dónde va a parar el tema de Pulido? Es algo que probablemente nadie sepa, pero se me hace innecesario querer poner tantas “trabas” a una persona que lo único que quiere hacer es jugar futbol, si tiene o no contrato, porque no llegar a un acuerdo y dejar jugar a alguien que al fin de cuentas es surgido de tu cantera. ¿Hasta cuándo los directivos dejarán de denigrar a los jugadores? ¿Cuándo será el día en que los futbolistas dejen de ser vistos como una mercancía, y se empiecen a respetar sus derechos y garantías individuales? Y ¿cuándo el “pacto de caballeros” y todas esas cosas turbias que existen en nuestro futbol dejarán de afectar a este hermoso deporte?

Stephanie García Gallegos

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